
Conversamos con el director general.
¿Cómo definiría la "salud" del Patrimonio Histórico (PH) en la Comunidad de Madrid y más concretamente en Alcalá de Henares?
Yo creo que es buena. Desde que a la CAM le fueron transferidas las competencias en esta materia, hace 25 años, se ha hecho un buen trabajo. Además, se ha conseguido concienciar a la sociedad de la necesidad de proteger y cuidar nuestro patrimonio.
Respecto a Alcalá de Henares creo que se ha hecho un trabajo excepcional. Conseguir la calificación como la única Ciudad Patrimonio de la Humanidad de la región ha sido un gran logro que se ha visto acompañado de una gran revitalización del patrimonio histórico.
¿Cuáles diría que son los principales enemigos del PH en la actualidad?, ¿a qué problemas se enfrenta?
Hoy en día el principal reto es conciliar el desarrollo de infraestructuras -desarrollos inmobiliarios y grandes obras públicas- con la preservación de nuestro patrimonio histórico. Nosotros entendemos que la protección es esencial, pero también que tenemos que propiciar el desarrollo de estas infraestructuras, y por eso lo que tratamos de hacer es ponernos siempre a disposición de quienes lo soliciten previamente al momento de presentar la redacción y ejecución de un proyecto, de tal forma que puedan contar con toda la información disponible en materia de protección patrimonial.
En cuanto a los bienes inmuebles, lo que tratamos es de establecer los usos que pueden o no albergar, los que son compatibles o incompatibles con la dignidad del propio edificio o lo que es la autorización de las obras de restauración, que en muchos casos es origen de polémica.
Sin embargo, algunos alcaldes podrían considerar que poseer un gran patrimonio puede suponer un hándicap para el crecimiento de sus municipios...
Es cierto que en los municipios con gran patrimonio a veces se genera una tensión importante en este sentido. La legislación de patrimonio es muy proteccionista, afortunadamente, y desde el punto de vista normativo la Dirección General de Patrimonio tiene potestades de intervención realmente importantes. Esto, con determinados proyectos que se quieren desarrollar en algunos municipios, provoca que muchas veces se produzcan incompatibilidades. Normalmente estas diferencias se solucionan sobre la base de la negociación y el diálogo, que llevan a la adaptación de los proyectos. Comprendiendo que esos municipios también tienen derecho a sacar esos proyectos adelante, porque muchas veces están en sus programas electorales, pero sabiendo que la finalidad esencial es la protección del patrimonio.
Pues encontramos de todo, desde los que muestran una resistencia absoluta desde el primer momento hasta aquellos, los más pragmáticos, que se plantean las situaciones sabiendo que es Patrimonio quien tiene la última palabra.
Lo que sí está claro es que en estos temas juegan un papel muy importante las comisiones locales. Compuestas por representantes de la Comunidad y del Ayuntamiento tienen un carácter esencialmente técnico. Esto deja en segundo plano el papel de los políticos y son los especialistas en la materia quienes debaten y discuten y al final hacen las propuestas.
¿Y qué sucede en los casos en los que no hay acuerdo?
Hay ocasiones en las que se plantean conflictos muy serios y en las que incluso la normativa es un tanto ambigua. En esos casos fronterizos sí que se generan muchas tensiones y son los técnicos los que se reúnen y debaten. También es cierto que al final existe un acuerdo político. El alcalde y el director general se tienen que reunir muchas veces y tienen que determinar cuáles son las líneas rojas por donde se puede o no se puede pasar.
La "distancia" que brinda la CAM respecto a los problemas locales es una ventaja en estas situaciones...
El hecho de que la última palabra radique en la Comunidad de Madrid es la clave de la protección del patrimonio. Los ayuntamientos están, posiblemente, sometidos a una presión más fuerte desde el punto de vista vecinal, muy directa. Nosotros lo tomamos con más distancia y eso facilita un grado de objetividad mayor.
En este sentido, ¿qué novedades hay respecto a la situación del yacimiento arqueológico del Calcolítico de la zona de la Esgaravita en Alcalá de Henares?
Este es un buen ejemplo de lo que hablábamos antes. Aquí se plantea claramente la necesidad de conciliar, por un lado, que en esa parcela tiene que haber un desarrollo que va a generar riqueza y nosotros no nos oponemos a ello. Pero también hay un patrimonio arqueológico importante. Hay una zona que es lo que denominamos "Reserva Arqueológica" que no se va a poder tocar. Porque, de nuestros estudios previos, de las investigaciones efectuadas y de los sondeos que se han hecho, sabemos que esa zona del yacimiento es especialmente importante y por lo tanto ahí no se va a poder construir. Sin embargo, hay otras zonas de ese yacimiento en las que sí autorizamos la excavación para que se pueda generar ese desarrollo. Se va a excavar ese yacimiento y se va a exigir a los promotores una serie de medidas compensatorias que pasan por la musealización de los hallazgos que se produzcan en las excavaciones.
El yacimiento arqueológico de la Esgaravita
En fechas recientes algunos grupos ciudadanos alcalaínos han dado la señal de alarma por lo que consideran un serio peligro para uno de los yacimientos arqueológicos complutenses, el de la Esgaravita, fechado en el periodo calcolítico y que se ubica en el antiguo solar de Finangás. En una nota emitida a los medios, sus representantes denuncian el proyecto de construcción en esa zona arqueológica de un edificio de 31 viviendas con garajes y trasteros que, según señalan en su comunicado, "sorprendentemente cuenta con los parabienes del Ayuntamiento". En la nota se destaca la necesidad de "preservar este yacimiento, declarado Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid".
Hacerse cargo de la gestión y protección del vasto patrimonio histórico de la región debe suponer un gran esfuerzo presupuestario, ¿a cuánto ascienden las partidas económicas que se destinan a esta materia en la Comunidad de Madrid?
Nosotros tenemos dos vías de financiación: una es el presupuesto ordinario, que asciende aproximadamente a 18 millones de euros al año por todos los conceptos, y una vía de financiación extraordinaria que corresponde al 1% cultural de la Comunidad de Madrid. Pero esta es una cantidad muy variable porque al final depende de la ejecución de contratos por parte de la CAM y es cierto que, como ahora no se contrata como antes, pues esa vía tiene menos recursos.
Es muy importante señalar que cuando hablamos de patrimonio no lo hacemos de una inversión a fondo perdido. Al contrario, es una inversión que genera riqueza para los municipios. Es decir, si la gente va a Buitrago del Lozoya va porque sus murallas están restauradas. Si la gente va a Pinilla del Valle, al yacimiento que dirige el Museo Arqueológico Regional (MAR), es porque existe ese yacimiento. Y si la gente viene a Alcalá de Henares es, entre otras razones, porque está Complutum o la Catedral Magistral.
Los recortes nos van a afectar como van a afectar a toda la Comunidad de Madrid y en general a todas las administraciones. Ante esta situación habrá que hacer estudios muy detenidos y maximizar los recursos viendo cuales son las prioridades.
¿Habrá paralización de proyectos?
Los proyectos que no se puedan atender se paralizarán. Aunque también es cierto que las obras en el ámbito del patrimonio tienen carácter plurianual es decir, estos trabajos suelen durar varios años. Esto significa que las obras que nosotros tenemos en marcha tienen garantizada su continuidad y no se van a paralizar. Los recortes van a afectar esencialmente a la ejecución de nuevos proyectos.
Se cumple este año el XXV aniversario de las transferencias a la Comunidad de Madrid de las competencias en materia de patrimonio histórico, ¿cómo resumiría este cuarto de siglo?
Para mi la trayectoria es positiva porque, además, se partía de cero cuando se adquirieron esas competencias. A nivel comunitario no había ninguna experiencia previa y esto permitió establecer unas buenas bases de partida. Lo más importante es la labor de concienciación que se ha generado a lo largo de estos años a todos los niveles: tanto con los ayuntamientos como con los particulares e incluso con la propia iglesia católica, que recibe ayudas muy importantes de la Dirección General de Patrimonio.
Esto ha permitido proteger especialmente al patrimonio más vulnerable, que es el arqueológico, librándolo de la arbitrariedad con la que era tratado.
Otro aspecto importante es la difusión alcanzada en los asuntos relacionados con el patrimonio. La edición de publicaciones, la organización de exposiciones, etc. han jugado un papel muy importante en el momento de crear conciencia sobre el valor del patrimonio.
El museo acaba de cumplir 10 años y ya se ha hecho mayor de edad. Este espacio era una carencia que tenía la Comunidad de Madrid y es uno de los grandes logros porque es esencial tener un museo en el que almacenar todos los materiales que se obtienen y poder proceder a su investigación. Además, este museo ha hecho dos cosas muy importantes: no dejar de crecer -tanto a nivel de instalaciones como de presupuesto- (aunque ahora se verá un tanto afectado) como por el nivel de la propia actividad investigadora que se lleva a cabo. Los yacimientos de Santorcaz y de Pinilla del Valle, gestionados por el museo, son ejemplares en cuanto a las labores que se están realizando. A todo esto hay que añadir la capacidad de difusión del equipo del museo capitaneado por su director Enrique Baquedano, que siempre consigue que las exposiciones que se organizan tengan la máxima repercusión social.
Recientemente se ha propuesto una nueva categoría dedicada al patrimonio histórico en los premios de cultura que concede anualmente el Gobierno regional, ¿qué se pretende con esta iniciativa?
Este es un objetivo que venimos persiguiendo desde que yo me hiciera cargo de la Dirección General. No parecía tener demasiado sentido que, existiendo unos premios de cultura de la CAM, no hubiese uno específico para el patrimonio histórico. Lo que queremos es que el patrimonio histórico sea visible en estos premios. La idea es reconocer la trayectoria de todas aquellas personas físicas o jurídicas que han tenido un papel importante en la conservación, protección y difusión del patrimonio.
¿Desea añadir alguna otra consideración?
Me gustaría decirle a la gente que disfrute del patrimonio de Madrid.














