
"Alcalá ha recuperado un espacio lleno de vida"
Pocas ciudades en el mundo tienen el privilegio de contar entre sus edificios con un espacio como el Corral de Comedias de Alcalá de Henares. Pocos países en el mundo gozan de una tradición teatral del arraigo y la calidad del teatro español. Mucho más difícil es encontrar estos dos conceptos unidos. Dirigir un lugar que reúna ambas características es una tarea exigente y compleja para la que hay que estar preparado. Este es el desafío que se abre ante Carlos Aladro tras su nombramiento como coordinador artístico del Corral. Conversamos con él sobre el horizonte que se plantea para este escenario emblemático.
¿Qué supone para Carlos Aladro asumir este cargo?
Es una sorpresa y una satisfacción que entiendo llega como reconocimiento por parte de José Luis Gómez, director artístico de la Fundación Teatro de La Abadía, a un trabajo que llevamos realizando desde hace muchos años juntos. Estoy muy agradecido a su confianza. Este es un regalo que conlleva retos y desafíos fascinantes y que supone una dosis de responsabilidad que estoy encantado de asumir. Profesionalmente me llega en un buen momento, con mucha ilusión y ganas por contribuir al Corral.
¿Cómo definiría al Corral?
Este espacio tiene una historia impresionante y ha renacido de nuevo, con todo lo que eso conlleva. El Corral posee su propia geografía con dimensiones muy particulares. No es un teatro con un escenario convencional a la italiana, ni es el antiguo tablado de Corral, es más bien una mezcla de ambos. Tiene su propio lenguaje y esto plantea situaciones muy particulares. Desde La Abadía estamos aprendiendo a entender el Corral, a comprender lo que necesita, lo que funciona y lo que no en este regalo del tiempo. Estamos inmersos en un proceso de mucha dialéctica con el espacio y su personalidad.

"El Corral posee su propia geografía"
¿Cómo valora el papel de este escenario para Alcalá de Henares?
Alcalá ha recuperado un espacio lleno de vida, abierto. Creo que esas son sus singularidades más sobresalientes. Nosotros somos un equipo de personas comprometido con el espacio, que venimos a trabajar para que viva de la mejor manera posible y se abra hacia fuera para todos los ciudadanos de Alcalá, de España, del mundo.
¿Cuáles serán las líneas maestras de su gestión?
Este es un proyecto de continuidad en el tiempo que parte del encargo que le hace la Comunidad de Madrid al Teatro de la Abadía para la gestión de este espacio. A punto de comenzar la cuarta temporada seguimos una línea de trabajo con el mismo fundamento que han mantenido Joaquín Hinojosa y Carlos Jiménez, inspirados por José Luis Gómez. Yo he estado desde el principio vinculado a la gestión en La Abadía y mi tarea será garantizar esa continuidad y conquistar nuevas parcelas de actividad, entendiendo y aprovechando las peculiaridades que nos brinda el Corral y las demandas del público.
Uno de nuestros principales desafíos es dar a conocer el Corral manteniendo una programación adecuada a este espacio, atractiva y de calidad. El planteamiento se basa en conseguir que los espectadores de cualquier parte vengan. Para ello también desarrollamos una política de precios muy ajustados que hace posible que cualquier espectador pueda disfrutar del teatro. La idea es proyectarlo lo más ampliamente posible. En España existen ejemplos similares, como el Corral de Almagro, que han conseguido ser conocidos en muchos lugares del mundo. Al Corral de Alcalá debe ocurrirle lo mismo.
"Uno de nuestros principales desafíos es dar a conocer el Corral"
¿Podría llegar el Corral a convertirse en un espacio de referencia?
Yo creo que eso siempre es una carrera de fondo y tiene que ver con la obstinación y con el trabajo bien hecho. Acontecimientos como el Festival de Clásicos de Alcalá, que es joven y está creciendo muy bien, contribuyen a generar un ambiente muy propicio también para el Corral.
¿Qué es lo más destacable de la programación de la temporada 2009/10?
Para esta temporada hemos diseñado una programación en la que se combinan espectáculos de diferente índole y formato. Ofrecemos incluso un espectáculo para bebés, también teatro infantil, de secundaria, etc.
Albert Vidal abrirá la temporada con un espectáculo titulado "Historia de Juan, nacido de un oso" en una performance muy personal y cercana al público. Tendremos dramaturgia ancestral ibérica, teatro clásico, contemporáneo, textos escritos hace pocos años, como el espectáculo "El gran atasco", etc. Thomas Bernhard, Lope de Vega, Machado y Lorca entre otros serán autores que nos acompañarán.
¿Cómo valora la situación del panorama teatral en España?
Creo que el teatro en los últimos años se está reivindicado como un espacio de ocio cultural muy necesario para la sociedad. Desde el punto de vista de los creadores y gestores se percibe un aumento en la demanda de espectáculos teatrales por parte de los espectadores que, por otro lado, están cada vez más y mejor informados. Buen ejemplo de ello lo constituye la presencia en Alcalá de dos teatros institucionales en pleno funcionamiento y también algunas salas alternativas.
Sin embargo, también creo que aunque España ha hecho un gran trabajo de convergencia con Europa en el plano económico y en calidad de vida, aún queda mucho camino por recorrer en otros ámbitos como la cultura. Creo que el nivel de actividad cultural y de participación de los ciudadanos y responsables de Francia, Alemania o Inglaterra es aún muy superior al de España.
¿Cuál es su opinión acerca del papel que juegan las administraciones en esta parte de la cultura?
Evidentemente cuantos más y mejores sean los medios materiales con los que contemos los creadores y los gestores tanto mejor serán los resultados, pero yo creo que como ciudadanos también sería oportuno modificar nuestras pautas de conducta profesional para poder disfrutar del privilegio que tenemos como primer mundo.
La sociedad debe plantearse qué tipo de ciudadanos quiere y cómo quiere organizarse. Vivimos en un mundo en el que se ha instalado una cultura del trabajo que apenas nos deja tiempo para el disfrute de la vida, de nuestro tiempo vital. No todo es comercial o negocio. Hay una parte del servicio público que tiene que ver con la atención a una necesidad humana relacionada con la salud del espíritu. Es necesario convocar espacios de convivencia, lugares de encuentro, de relación entre las personas.
"El teatro es un espacio terapéutico que hay que aprovechar"
¿Se considera Carlos Aladro un defensor de la vigencia de los Clásicos?
Soy un apasionado de los Clásicos, tanto antiguos como contemporáneos. Creo que lo importante es la pervivencia del talento de personas sobresalientes que nos han legado su obra y que yo sigo encontrándoles como seres humanos excepcionales. La posibilidad de seguir disfrutando de creaciones artísticas que se produjeron cientos o miles de años antes, reviviendo esos mensajes y experiencias es, en sí mismo, una experiencia gozosa y de inmenso enriquecimiento. Dialogar con Tirso de Molina, Shakespeare, Lope de Vega o Valle Inclán es una experiencia excepcional.
Como director usted muestra predilección por obras con gran dimensión social...
Trato de encontrar aquellos textos que mueven mi conciencia ciudadana, que tratan sobre el problema de la convivencia básicamente. Huyo de la propaganda y del mal entendido teatro político. Me interesa más compartir cuestiones que nos afectan internamente a todos.
¿Qué les diría a los espectadores?
Que se acerquen al teatro, que disfruten de nuestras propuestas. Que tengan la garantía de que aquí van a ver buenos espectáculos y, si se me permite el consejo, diría que es bueno cuidar de la salud espiritual, más aún en tiempos de crisis o de angustia. En este sentido el teatro es un espacio terapéutico que hay que aprovechar.
Carlos María Aladro Arroyo
Madrileño, 39 años de edad, actor y director teatral.
Licenciado en dirección de escena y en interpretación por la R.E.S.A.D.
Como actor: ha trabajado en la CNTC (Compañía Nacional de Teatro Clásico) y en el Teatro de Cámara de Madrid (entre otros) interpretando diversos papeles de obras clásicas y contemporáneas españolas y extranjeras como "La estrella de Sevilla", El Rey Lear", La vida es sueño" o "El pabellón nº 6" de Chéjov, etc.
Como ayudante de dirección: desde el año 2003 está vinculado estrechamente con el Teatro de la Abadía donde ha trabajado en numerosos montajes con directores como José Luis Gómez o Hansgünther Heyme. También ha colaborado con otros como Andrés Lima, Antonio Malonda, Vicente Fuentes o Ariel García Valdés.
Como director: a lo largo de su carrera ha dirigido numerosas obras entre las que destacan 'Garcilaso, el cortesano' -trabajo que fue galardonado por la ADE con el Premio José Luis Alonso 2004 para jóvenes directores- 'Huecos' de Julián Quintanilla; 'Desde Toledo a Madrid' de Tirso de Molina y, con su propia compañía, 'El cuerdo loco' de Lope de Vega (que presentó en el festival Clásicos en Alcalá 2008). También en nuestra ciudad, dentro de la programación del Corral de Comedias, ha dirigido en 2009 "Medida por medida" de William Shakespeare. El Teatro da Cornucópia de Lisboa le invitó a dirigir 'El constructor Solness' de Ibsen (otoño 07) y en el mismo teatro presentó recientemente 'De hombre a hombre' de Manfred Karge (otoño 08).