Este es uno de los platos que dan fama a la gastronomía de Córdoba, ciudad de gran tradición torera. Se sirve como segundo plato y acompañado generalmente de patatas fritas. Para preparar Rabo de Toro se fríen primeramente dos cebollas picadas en aceite de oliva.
Una vez hecho esto, se añaden dos rabos de toro limpios y troceados junto con tres tomates, tres pimientos verdes, cuatro zanahorias y tres cabezas de ajo (todo también picado). Agregar también un poco de pimentón, azafrán en hebra, pimienta en grano y sal. Rehogamos durante veinte minutos al fuego sin tapar y seguidamente añadimos medio litro de vino blanco Montilla-Moriles, para dejarlo cocer a fuego lento sin destapar hasta que la carne esté tierna. Se aconseja no servir este plato recién guisado, debiendo reposar durante dos horas como mínimo.
























