Un poco de historia
El tradicional atractivo que ofrecen las ciudades mediterráneas, la oferta de sol y playa, se ve reforzado en Valencia gracias al bonancible clima que sitúa la temperatura media anual en 18,9 ºC generando las condiciones ambientales idóneas para disfrutar de sus siete kilómetros de las mejores playas. Pero Valencia es algo más que todo eso. Es también una ciudad que a lo largo de sus 2.000 años de historia ha sabido destilar lo mejor de cada época y cultura de sus moradores para convertirse en lo que es hoy: uno de los puntos de referencia mundial. Primero fueron los romanos, después los visigodos y más tarde uno de los pueblos que más ha influido en la identidad de la ciudad: los árabes. Todos ellos dejaron la impronta de su paso por este bello enclave engrandeciendo su historia y sumando nuevos recursos a su cultura. Los árabes dejaron una huella tan profunda que sus métodos de riego, sus recetas o sus influencias en el arte, siguen aun hoy vigentes.
La Edad Media supuso un punto de inflexión para Valencia. La agricultura y el comercio marítimo supusieron un fuerte revulsivo para las aspiraciones de la ciudad y ello se tradujo en el crecimiento de la población y de los recursos y riquezas de la urbe. Algo que iría parejo con el Renacimiento del pensamiento y las artes.














